Los colores con los que cubrimos los edificios de nuestro entorno tienen un impacto directo en nuestras vidas. Contemplar a diario las casas coloridas de nuestro alrededor, acudir a un colegio pintado de azul celeste o a un centro de actividades infantiles de color lima nos proporcionarán sensaciones diarias positivas para nuestro sistema nervioso.
Los colores y sus percepciones son responsables de una serie de estímulos conscientes e inconscientes en nuestra relación psíquico-espacial. A pesar de su presencia y sus variaciones, presentes en todos los lugares, ¿De qué colores era tu escuela o colegio?¿Lo recuerdas?
